miércoles, 21 de noviembre de 2012

Enfermos de confeti.


El síntoma no es más que la externalización de la enfermedad.  No es más que el apéndice del verdadero mal, del completo fracaso y de la falta de amor.
                El síntoma es el dinero por trabajo, los libros de autoayuda, los concursos de talentos.
El síntoma es la mezquindad humana, los cursos de escritura creativa, los manuales de peluquería.
El síntoma es el asesinato, la religión, la política. El síntoma es la democracia.
El síntoma es la palabra “paz”, las pastillas para dormir y el coleccionismo de maquetas aeronáuticas
El síntoma es la prostitución de Bob Dylan, o la polla de Rasputín expuesta en el museo erótico de Moscú.
El síntoma son las manifestaciones como lugar de reunión entre amigos.

La enfermedad en cambio, no es otra que la degradación del individuo a simple miembro del grupo social. Mi síntoma particular es la falta total y absoluta de sorpresa.
                La cura son los ojos de mi gato mirándome mientras escribo.

Después de todo, las luces se apagarán, el público se marchará, y el telón caerá encima de vuestras cabezas. Y ni aun así os daréis cuenta de que el mundo estaba justo detrás. Pasando el decorado.

lunes, 26 de marzo de 2012

Après la petite mort


Si amar es sentir mariposas en el estómago, perder es verse devorado por cientos de ellas, es sentir pudrirse el corazón, congelarse las venas y taparse los poros. Si amar es darlo todo, perder es querer que todo te quiten menos lo que no tienes, es nunca tener suficiente pese a tenerlo todo, porque todo es poco cuando nunca tendrás lo que te falta. Cuando llorar no alcanza, ni creencias ni valores te hacen entender lo inentendible o aceptar lo inaceptable, por inevitable que sea. La falta, un abismo desbordado de nada, un final interminable, la tempestad sin calma, un verso de una sola palabra, un cojo con tres piernas, una acepción que nunca muestra el diccionario, una canción cuyo título te empeñas en recordar pero nunca has escuchado, un invento. Egoismo, doloroso egoismo. Soledad en compañía. Madurez. Soledad, sólo soledad. Y ya está.

martes, 20 de marzo de 2012

lunes, 12 de marzo de 2012

Saluda, que Nos vigilan.

Hoy, la Enfermedad y yo volvemos a mirarnos a los ojos. No hay tregua, vuelve – siempre.

(I’m with You, Oh, I’m with all of You in Rockland… ).Nadie que me haya excitado de verdad ha podido ser feliz a secas, si se puede hacer tal cosa. Así dicho parece una gilipollez, pero es que a la entropía prozaica parece que sólo he sobrevivido yo –polvos con autómatas. Tanto es así que creo que he desnudado a la Enfermedad, que creo que de hecho sólo follo con la Enfermedad, que he descubierto que el cuerpo de la Enfermedad me gustaba más cuando sólo la imaginaba desnuda (..where you’re madder than I am). Potentia gaudendi. Hasta creo a veces que mi terapia de shock viene del contacto con la piel de la Enfermedad, que las pollas y los labios y los pechos y los órganos son electrodos que me unen a la máquina que borra mi memoria y descontrola mis esfínteres a cambio de mantener a ralla a la Enfermedad. [Hola, bienvenido a los circuitos de excitación – frustración. Llevo desde los 15 años no-medicada, ¿follamos? ] Las farmacéuticas se han llevado a todos mis amores eternos, algo ha de tener la química que no tenga yo.

Eso a veces te hace sentirte sola. Where we wake up electrified out of the coma.

En un cierto momento del rendirse al baile erótico con la Enfermedad el tiempo es tangiblemente relativo – los adictos al Tranquimazín son todos hijos díscolos de Newton y la Modernidad, según recientes estudios-. Si uno se deja llevar, a partir de un cierto punto histórico todos los acontecimientos que asumimos como verdades más o menos objetivas suceden de forma simultánea lógicamente: María Antonieta, la carrera espacial, JFK, la Primera Comunión, Hiroshima y Auschwitz, Fritz Lang, la Thatcher, las pinturas de Altamira, Martin Luther King, Nerón, Calígula y el primer beso. En cambio, se es capaz de relacionar todos estos elementos, aprovechando la ruptura de la distancia espacio-temporal, hasta que conforman un Todo transparente y perfectamente cimentado sobre las premisas delirantes de la Enfermedad. La Enfermedad es el motor de la Historia.

Pero casi ningún cristiano está dispuesto a asumir que Jesús era un esquizo, por ejemplo. [Si esta clase de reflexiones surgen en un café, preferentemente Starbucks, o en una conferencia universitaria, las podemos llamar revisionismo desde nuestra superioridad moral e intelectual. En la espiral de la Enfermedad se convierten en verdades reveladas, son Palabra desde nuestra superioridad divina]. Arte –los adictos al Tranquimazín y los adictos a los adictos al Tranquimazín somos bastardos de un vitalismo muy mal explicado y peor entendido-.

EL momento de abandonar esa inmersión frenética en la corriente de sucesos y sensaciones se parece bastante a la pequeña muerte. Los sucesivos experimentos demuestran, sin embargo, que sus efectos son más duraderos; y sus consecuencias psicológicas, de mayor calado.

(En la espiral de la Enfermedad, el momento más placentero de tu vida transcurre eternamente al mismo tiempo que la caída del Telón de Acero y el 11 de Septiembre). Un día rompí, accidentalmente, con Ella. Desde entonces soy más sabia, más precisa, más humana, más Amor. Con grandes motivos suficientes. Con fuerza para perseguirlos. Con futuro y espíritu y Tiempo. Pensar en lo que hemos sido sólo me trae una tristeza vacía que palpita sosegada. Lo que hemos sido no da hoy para llorar.

Y, en torno a la Zona Cero, gira ahora el Nuevo Mundo.

Aquí construiremos cantando la trinchera.

Aunque la Enfermedad aceche –siempre.

Bienaventurados los que han amado hasta romperse y tras hacerlo vagarán como fantasmas por la desolada superficie de la Tierra, muertos antes que su cuerpo,

for We know the amplitude of Time

jueves, 1 de marzo de 2012

La bilis prescripta sabe mejor

Muy bien, pongámonos en situación, es el 22 de Noviembre de 1963. Dallas. J.F. Kennedy por alguna razón sabe que van a intentar asesinarlo en el desfile.

El asesino empuña su rifle de francotirador, paciente, con la boca seca y una promesa en la cabeza. Son las 12:30 aparece el coche presidencial, algo extraño ocurre, J.F Lleva una máscara de Bugs Bunny. El atacante no dispara.

- ¿Por qué no lo has hecho?
- Era Bugs Bunny, no podía matar a Bugs Bunny
- Idiota, era Kennedy disfrazado para camuflarse de un posible ataque, tendrías que haber disparado.
- No, era Bugs Bunny, tenía la cara de Bugs Bunny, no podía dispararle.


El asesino empuña su rifle de francotirador, paciente, con la boca seca y una promesa en la cabeza. Son las 12:30 aparece el coche presidencial, algo extraño ocurre, J.F Lleva una máscara de Otto Von Bismarck. El atacante no dispara.

-¿Por qué no lo has hecho?
- Era Otto Von Bismark, no podía dispararle a Otto Von Bismark, los alemanes se nos hubieran echado encima.
- Idiota, era Kennedy disfrazado para camuflarse de un posible ataque, ni siquiera coinciden en la historia, tendrías que haber disparado.
- No, era Otto Von Bismarck, era su cara, no podía dispararle a Otto Von Bismarck.



El asesino empuña su rifle de francotirador, paciente, con la boca seca y una promesa en la cabeza. Son las 12:30 aparece el coche presidencial, algo extraño ocurre, J.F Lleva una máscara de J. F Kennedy, una máscara de él mismo. El atacante dispara.

- ¿Por qué lo has hecho?
- Era J.F Kennedy, tenía que matar a J.F Kennedy
- ¡Idiota!, no era Kennedy, era una vaca sagrada hindú con una mascara del presidente
- ¿Y eso por qué?
- ¿Qué importa el por qué?, has matado a una vaca sagrada hindú y ahora tenemos a todos los indios en pie de guerra.
- No puede ser, las vacas hindúes no saludan con la mano, y no tienen la cara de J.F Kennedy.
- Ya te he dicho que llevaba una máscara
- Eso no es posible, he matado a J.F Kennedy, soy el mejor asesino de presidentes de la historia
- Era una vaca hindú
- Tu mujer sí que es una vaca hindú, ahora dame mi dinero.

domingo, 26 de febrero de 2012

Solipsismo (y a veces ni eso)

Sucia, rápida, bella.
te he echado tanto de menos
formidable
piscina de Bethesda
piensa un deseo
sopla las velas
y vamos a dormir.

     Feliz cumpleaños, Jack



domingo, 19 de febrero de 2012

Cierra la puerta detrás de ti

con el blindaje de intenciones más potente que lleves encima. El abrigo lo puedes colgar detrás de la puerta. ¿Otis Redding? O Sam Cooke. Queda algo de alcohol en la cocina, y sí, tengo mi bourbon pero también todo lo necesario para preparar un buen gin-tonic. A lo mejor hasta te acompaño, por cambiar. Quítame esa cara -mírame, sonríe-, corre las cortinas -fuera, llueve-, sube el volumen -así, perfecto-.

Perdón por el retraso, ya sabes cómo está la ciudad. Entrar en calor en la penumbra, ¿quieres comer algo? Estas ganas de temblar y de morderse uno el alma y taparse las vergüenzas, ¿vendrán por la que está cayendo fuera estos días -fuera,llueve-? El universo se expande y se enfría lentamente y yo sólo siento que me aplasta este Big Crunch. Este tipo es un estado mental, si no se te mueven los pies y el estómago es que estás muerto. ¿Estás muerto? ¿Mortinato? Suave seda, darling, you send me. Para ser sincera, me pesan los años que tengo y los que no tengo también, incluso más. Vaya anfitriona de mierda, ¿más hielo? Llevamos demasiada ropa para tomarnos esta conversación en serio, tienes toda la razón en eso que no dices. El frío congela los impulsos. Atrás, atrás, en otra vida, quedó el verano que también tiene sus temblores. De otra forma, claro, pero los tiene.

(Bailar)Lento, al compás. Tengo que decir que sé más del deseo que de la satisfacción, you said you didn't mind. Que si ahora emborracharse es fácil, y brindar celebrando todos los esos fracasos nos hace despellejarnos a carcajadas, es porque tengo la calefacción puesta -fuera, llueve-.

Estos cuerpos, estos cuerpos que parecen tan poca cosa son los que nos dan historia, un tiempo, un espacio, un relato. Ese tiempo y ese espacio son tus últimas posesiones inalienables. Maneja tu tiempo. Maneja tu espacio. Toma tu espacio, tómate tu tiempo. Acércate, coño, que todo hay que decírtelo. Es el frío, el frío que congela los impulsos. Voy a cambiar de cara el disco. Para cuando vuelva, quiero que me hayas hecho olvidarme de que, fuera, llueve.

Que no tengo nada mejor que hacer con esta noche, que las enormidades congeladas son estalactitas que se me incrustan en este cerebro ebrio de sensaciones, que mañana al despertar veré que, fuera, llueve aún y que aquí no hay nadie más. Pero eso mañana. Mírame, sonríe. Así, perfecto.

Queridos todos

Hemos banalizado el amor y el arte hasta conducirlos a una muerte grotesca.
   Y ahora sentimos que hemos fracasado, en todo.




                                                                 "Love? What is it?
                                                   Most natural pain killer what there is.
                                                                          LOVE"

                                                  William Seward Burroughs, Last Words

Jack